#7 Caldes de Montbui | Comunidad Energética Local

Edited on 28/03/2025

Un grupo de cuatro personas en un tejado cubierto de paneles solares. Fuente: Página web de URBACT

Promoviendo la transición energética con la participación ciudadana

  • Temática: Economía local
  • Lugar: Caldes de Montbui, España
  • Tamaño de la ciudad: 18.600 habitantes

Resumen

Una Comunidad Energética Local es una forma natural de que los ciudadanos se empoderen durante la transición energética. Permite a los ciudadanos producir energía localmente y, por tanto, independizarse de las grandes centrales de generación. Esto conduce a un consumo más eficiente de los recursos, al tiempo que proporciona una herramienta clave para luchar contra la pobreza energética, ayudando a las personas más vulnerables.

Puesta en marcha en 2019, la comunidad energética local «la CEL de Caldes» ya cuenta con 18 instalaciones fotovoltaicas que se comparten con 300 familias, cubriendo el 5% de la población. Al mismo tiempo, su creación y difusión ha sido un catalizador para las instalaciones privadas, que han aumentado exponencialmente en número y potencia. Como resultado, ahora el 12% de la electricidad total necesaria en la localidad se produce localmente y de forma sostenible.

 

Las soluciones que ofrece la Buena Práctica

En 2019, se declaró una emergencia climática en la asamblea local. Inmediatamente se elaboró un Plan de Acción Climática basado en la participación ciudadana. Una de las 67 acciones es la comunidad energética «la CEL de Caldes», que representa el 26,4% del objetivo del Plan.

Las acciones de la Comunidad Local de la Energía se agrupan en tres modalidades:

  • Modalidad A: Parte de los paneles fotovoltaicos (FV) de los edificios públicos se comparten con los ciudadanos (1 kWp por familia elegible). Destinada a personas con dificultades para instalar sus propios paneles fotovoltaicos (por ejemplo, las que viven de alquiler).

  • Modalidad B: Dirigida a particulares y empresas con su propia instalación. Se ofrece una subvención pública para fomentar la instalación de sistemas fotovoltaicos, cubriendo aproximadamente el 10% del valor, entre 500 y 1.000 euros.

  • Modalidad C: Sienta las bases administrativas para colaboraciones público-privadas. Por ejemplo, el alquiler de un terreno público donde una empresa privada pueda instalar y explotar un sistema fotovoltaico a cambio de una cuota.

Todos los miembros de la comunidad, sea cual sea la modalidad, pueden acceder a un servicio de supervisión a través de una aplicación móvil. La app proporciona datos horarios sobre el consumo eléctrico, el autoconsumo fotovoltaico y los excedentes, permitiendo programar dispositivos para que funcionen durante las horas de sol, lo que optimiza el consumo, ahorra electricidad y reduce toneladas de emisiones de CO₂.

 

Basarse en un planteamiento urbano sostenible e integrado

En el siglo XXI, los problemas son complejos y requieren respuestas complejas. Por eso, desde el principio, el trabajo en la comunidad energética «la CEL de Caldes» respondió a una serie de cuestiones diferentes pero relacionadas:

 

  • El aspecto medioambiental es central. En el contexto de la acción contra el cambio climático, el municipio debe promover la transición energética con energía producida localmente, lo que reduce pérdidas de transporte y mejora la sostenibilidad.

  • Económicamente, el autoconsumo de energía fotovoltaica supone un ahorro sustancial. Una vez amortizada la instalación, el coste de generación es prácticamente cero (descontando el mantenimiento), ya que la energía la proporciona el sol. Esto permite un ahorro del 30% en la factura eléctrica para el ayuntamiento y los comuneros energéticos, además de reducir la dependencia de los mercados eléctricos, a menudo especulativos.

  • Ha habido dos impactos sociales importantes:

     

    - En primer lugar, apoya la lucha contra la pobreza energética, ayudando a minimizar el coste de los servicios sociales.

     

    - En segundo lugar, las familias implicadas están cambiando sus hábitos, usando lavadoras, lavavajillas y hornos en las horas centrales del día para aprovechar los picos de producción solar y obtener el máximo descuento posible.

     

Basado en un enfoque participativo

La participación ha sido fundamental en esta iniciativa, desde la creación del Plan de Acción Climática local, que pasó a servir de guía. La redacción del Plan se basó en la inteligencia colectiva, combinando la participación ciudadana con la experiencia profesional. Incluyó dos sesiones abiertas y una al final del proceso. Como resultado, se definieron 67 acciones en 7 ejes: transición energética, movilidad sostenible, residuos cero, gestión eficiente del agua, protección del entorno natural, biodiversidad y actividad agrícola, y un eje transversal.

 

La creación de una comunidad energética local era una de las peticiones de los ciudadanos. Llevarla a cabo era, por tanto, una obligación para el gobierno local, además de ser una de las iniciativas con mayor impacto en términos de ahorro energético y de emisiones.

 

Una vez que la comunidad energética local estuvo lista para abrir -con las instalaciones y todo el cuerpo administrativo en marcha- se organizaron dos ferias de acción por el clima. Celebradas en 2020 y 2023, presentaron la iniciativa en una plaza central con actividades relacionadas con el cambio climático para todas las edades; y un stand con la Oficina de Acción por el Clima para responder preguntas y permitir que los participantes se inscribieran.

 

La creación de la Oficina de Acción por el Clima en 2020 es fundamental para la Comunidad Local de la Energía. El asesoramiento prestado en estos primeros años, principalmente en materia de energía fotovoltaica privada, ha contribuido al éxito de la acción tanto a nivel público como privado.

 

¿Qué diferencia ha supuesto?

Al inicio del proyecto (2019) se calculó que, para generar el 30% de la electricidad de la ciudad, sería necesario instalar paneles fotovoltaicos en el 7% de los tejados. Las instalaciones fotovoltaicas han pasado de cuatro en 2019 a 492 a finales de 2023 (5,8 MWp entre privadas, industriales y públicas).

 

En octubre de 2024, el 12% de la energía del municipio se generaba de forma local y sostenible y el 5% de la población estaba conectada a FV pública, una situación única en comparación con otros municipios españoles.

 

En la Modalidad A, la cuota de participación es de 50 euros anuales para un ahorro anual calculado de 300-400 euros por familia.

 

La parte destinada al autoconsumo municipal también está cumpliendo sus expectativas: el proyecto ahorró 1 millón de kWh, por un valor aproximado de 175 000 EUR, que se han destinado a políticas públicas eficientes.

 

Por qué esta Buena Práctica debe transferirse a otras ciudades

El planeta se enfrenta a una emergencia climática: se necesitan medidas ambiciosas a escala local.

 

Esta solución respalda el Plan de Acción Climática de la ciudad, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los objetivos del Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía.

 

Estos compromisos locales incluyen la reducción de las emisiones en un 55,2% para 2030. El desarrollo de la comunidad energética local representa el 26,4% de la reducción de las emisiones de CO₂.

 

La iniciativa se basa en las directivas europeas (UE) 2018/2001 y (UE) 2019/944, que están parcialmente transpuestas en España. Esta normativa permite producir y compartir energía renovable para autoconsumo.

 

La solución de Caldes utiliza mecanismos locales ya existentes, como las subvenciones y el uso privado de bienes públicos.

 

Una ventaja de las comunidades energéticas es que existen diversos modelos que abarcan el sector individual, público y privado. El modelo puede modificarse para adaptarse a las particularidades locales de otros municipios.

 

Hay tres factores principales para que este modelo tenga éxito:

 

  • Instalar energía fotovoltaica en edificios públicos.

  • Contar con socios expertos que ayuden a establecer el marco administrativo.

  • Y lo que es más importante, apoyo político y administrativo para superar los obstáculos.

 

 

Traducción del repositorio de Buenas Prácticas de URBACT: https://urbact.eu/good-practices/local-energy-community 

Submitted by on 26/03/2025
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Isabel Gonzalez Garcia

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